NOTICIAS

Tusk pierde la paciencia con Boris Johnson: “Esto no es un estúpido juego de culpas”

El primer ministro británico Boris Johnson.
4views
El primer ministro británico Boris Johnson.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, es desde hace años la voz de la esperanza en lo que se refiere al Brexit. Entendido esto como quien más claramente refleja el sentir de una parte del continente (cada vez menor), que reza cada noche para que algo pase en Reino Unido, les haga cambiar de idea y opten por seguir dentro de la Unión. Tusk, sin embargo, es también quien más alto y claro habla en Europa cuando se trata de decir verdades y leer la cartilla a líderes ‘iliberales’ y populistas de todo tipo. El 90% del tiempo, el que se impone es el primer Tusk, pero cuando pierde la paciencia, el que explota es el segundo. Y eso mismo ha ocurrido esta mañana.

“Lo que está en juego no es ganar un estúpido juego de culpa. Es el futuro de Europa y el de Reino Unido, así como la seguridad e intereses de nuestra gente. No quieres un acuerdo, no quieres una prórroga, no quieres revocar [el Artículo 50 para frenar el Brexit], ¿quo vadis?, Boris Johnson”, le ha espetado el polaco al primer ministro británico a través de su cuenta de Twitter. Nadie domina en Bruselas el arte del tuit como el polaco. Cuida las expresiones, el momento y cuando hay adjetivos sonoros, tienen una finalidad. En este caso, copar los titulares de todos los medios al otro lado del canal.

Las razones no son ningún secreto. Johnson lleva meses mareando la perdiz y enviando mensajes contradictorios y exabruptos de todo tipo. Insiste en que no habrá prórroga más allá del 31 de octubre y que sacará a su país de la UE pase lo que pase, por las buenas o las malas. Pero al mismo tiempo, su Gobierno tiene que seguir el mandato de Westminster, que impone pedir una extensión más allá del 1 de noviembre si no hay un acuerdo cerrado con los 27 a mediados de este mes. Pero lo que ha hecho saltar a Tusk es un mensaje que Downing Street ha hecho circular esta mañana entre los periodistas británicos tras la llamada de teléfono que Johnson y la canciller Merkel han mantenido.

Según ese mensaje, atribuible a una fuente del equipo de Johnson, la conversación habría “mostrado una nueva posición por parte de la UE”, y la canciller habría “dejado claro que un acuerdo es abrumadoramente improbable”. Esa lectura, muy polémica, dibuja una Merkel diciendo que “si Alemania quisiera irse de la UE no tendría ningún problema, pero que Reino Unido no puede hacerlo sin que Irlanda del Norte se quede en la Unión Aduanera”. Siempre según ese mensaje distribuido por Downing Street, estas supuestas afirmaciones de Berlín habrían sido “muy reveladoras”, pues demostrarían que “un acuerdo es esencialmente imposible, no ahora sino nunca”, atacando a la UE “por torpedear los Acuerdos de Paz de Viernes Santo”.

Esta mañana, al ser preguntada por el tema, la portavoz jefe de la Comisión Europea, Mina Andreeva, ha dicho no tener ninguna constancia de que Merkel haya dicho esas cosas y ha ironizado sobre el aparente colapso de las negociaciones. “¿Cómo pueden haberse roto si van a verse esta misma tarde aquí?”, ha dicho.

La polémica coincide con un viaje previsto del presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, a Londres, donde se verá con Johnson en una gira continental que pasa también por Berlín y París. El Parlamento Europeo tiene que ratificar también cualquier acuerdo que se cierre, y los diputados son abiertamente hostiles a las estrategias del primer ministro.

En medio de las acusaciones cruzadas, el Gobierno británico publicó su último informe de 155 páginas sobre los preparativos del “no deal”, entre la creciente sospecha de que Johnson está siguiendo al dedillo la estrategia urdida por su asesor Dominic Cummings, partidario desde el inicio de la salida de la UE sin un acuerdo (hasta el punto de convertir esa opción en la promesa del Partido Conservador en caso de elecciones anticipadas).

El líder del Partido del Brexit Nigel Farage su sumó la barahúnda reclamando al Gobierno que se levante de la mesa de negociaciones y calificando a la UE como “un proyecto monstruoso que tiene que ser asesinado”.

La UE había dado a Boris Johnson un ultimátum para cambiar su plan del Brexit antes del fin de semana y estipular si es posible negociar un acuerdo. Según documentos internos revelados por The Guardian, Bruselas habría puesto hasta nueve objeciones al plan de Johnson para los dos Irlandas, la mayoría de ellas relacionadas con la propuesta para que Irlanda del Norte se mantenga un “alinemiento regultorio” pero quede fuera de la unión aduanera.

La actitud beligerante del “premier” fue condenada por el Partido Laborista como “un cínico intento de sabotear las negociaciones”. “Johnson nunca asumirá la responsabilidad de su propio fallo a la hora de impulsar un acuerdo que sea creíble”, declaró el portavoz para el Brexit Keith Starmer.

La ministra principal de Escocia y líder independentista Nicola Sturgeon cargó también las tintas sobre Johnson, al que acusó de “un calculado intento de cargar las culpas (sobre Bruselas) por el fiasco del Brexit”.

Leave a Response

1
Hola en que le podemos ayudar?
Powered by